Cuidados Paliativos: ¿desde la pérdida o desde la abundancia?

Esta semana comenzamos de una manera especial a trabajar desde la Asociación Civil Almificar – Acariciando el Alma, visitando personas que estén necesitando algún tipo de atención.

Tuvimos el regalo de conocer a Vicky. Una mujer de 70 años que hace 14 años tuvo un ACV donde le quedaron algunas dificultades en su lado derecho y hace dos años falleció su marido. Para ella fue el final de muchas cosas. Su hijo vino a vivir con su familia en la parte de atrás de su casa. Una movilización muy grande para todos. Nos encontramos con una mujer muy caída, extrañando mucho a su marido, pasa gran parte de su día sentada en un sillón en su cuarto mirando la foto, hablándole, llorando.

Le cuesta vivir sola, aunque está acompañada por su familia, ella se siente sola. Siente un vacío muy grande: un hombre que la cuidó mucho, que salían a caminar juntos con su andador, le cocinaba, que eran muy compañeros, hoy no está.

Luego de estar con ella con otra señora del barrio Marta y una voluntaria pudimos ver como se transformaba su cara, como dejaba en ese rato las lágrimas detrás de los lentes y comenzamos a ver esa sonrisa tan linda.

Al día siguiente, Marta me envía una foto de Vicky saliendo a pasar el día en Puerto Libre, con un programa de la Municipalidad de San Isidro, llamado Juventud Prolongada. Fue con su andador, su gorra y estuvo en clase de gimnasia con música, compartió el almuerzo con otros abuelos volviendo a su casa al final del día.

Una mujer que decidió salir del rincón de su dormitorio y ponerse en acción. A la tarde tuvimos una reunión con su hijo y su familia donde pudimos juntos pensar el cuidado de Vicky, retomar los médicos, análisis, estudios. Me gustaría aclarar que no puedo dejar de mencionar lo importante que fue para nosotros que esta familia nos abriera las puertas a nosotros que no nos conocen. Fue una actitud muy humilde por parte de ellos aceptar nuestra ayuda, nuestra orientación. No siempre pasa y nos quedamos encerrados por miedo u orgullo que todo lo podemos hacer solos.

Esto que sucedió considero es “un retomar la vida” desde un lugar distinto: la acción. También hablamos de reinventar la vida. Es natural sentir un vacío muy grande con la partida de su compañero de toda la vida.

Y llego a la palabra pérdida. Elizabeth Kubler-Ross en su libro Lecciones de Vida habla que “la pérdida es vida y la vida es pérdida” Qué difícil de comprender y en el mismo texto cita un dicho judío que dice: “si bailas en muchas bodas, lloraras en muchos funerales. Quiere decir si estamos en muchos comienzos también estaremos en muchos finales. Si tenemos muchos amigos, sufriremos muchas pérdidas”.

Entonces podemos pensar juntos que si hay pérdida es porque algo estuvo en algún momento. Y eso fue una bendición. Y también aunque nos cuesta decirlo sabemos que nacemos y nos vamos a morir como todos los que están alrededor nuestro. Es importante tomar conciencia de este aspecto que tanto nos cuesta hablar. Y si comenzamos a pensarlo, compartirlo desde lo que hoy somos, hoy tenemos y ¿cómo venimos viviendo?

Y comparto las preguntas que hoy se me ocurren en torno a la pérdida: ¿Cómo queremos vivirla? ¿Cómo queremos continuar cada día? ¿Con qué recursos cuento para poder diseñar esta nueva vida?

Ya la vida no es la de antes, hay personas que antes estaban y ahora no están. Y esta reflexión podemos llevarla a muchos otras situaciones: si tenemos hijos, el famoso nido vacío, si llegó el momento de jubilarnos que ¿cómo queremos vivir esta nueva etapa?

Hay muchas personas que desean llegar a jubilarse y poder hacer todo lo que quedó pendiente por el tiempo que trabajaron. Hay otras que les cuesta mucho no tener horarios, estructuras, levantarse y decir ¿qué hago? .

Y eso trae mucha recaída en algunos casos. El otro día, caminando por el barrio de mi casa me encontré con una mujer que le pregunto: ¿Cómo estás? Desesperada, mi marido se jubiló y está sentado todo el día con el control remoto viendo tele pidiéndome un vaso de agua, y esto y  lo otro…..mi pregunta fue: ¿no puede caminar? Si claro….¿y si se sientan y piensan juntos como quieren vivir este momento?

Vicky luego de un encuentro de una hora y media decidió levantarse y salir a sociabilizarse, a pasarla bien. Su familia decidió recibir nuestra visita, nuestra orientación. Vos que quizá estés viviendo la pérdida de un ser querido, la pérdida de un trabajo, la pérdida de un matrimonio, la pérdida de salud, de una casa: me gustaría acompañarte desde el lugar cuando alguien muere otros nacen.

Muchas pérdidas hay a nuestro alrededor, y muchos comienzos también. Un amanecer y un atardecer; la noche y la mañana; el nacimiento y  la muerte. Creo que depende desde donde la miremos lo que estemos viviendo: ¿desde lo que falta o desde la abundancia?

Por Mariana Soiza Piñeyro (*)

(*) Licenciada en Relaciones Públicas y Consultora Psicológica.

Fundadora de la Asociación Civil Almificar – Acariciando el Alma

Articulo Publicado en https://misionesonline.net

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