Los voluntarios constituyen el espíritu vivo de Almificar, es por eso que, en cada visita y en cada acción, van concretando el objetivo mismo de la organización.

No existen trabajos de mayor o menor importancia, ya que pequeñas ayudas pueden significar grandísimas soluciones para aquellos que necesitan una mano solidaria, ya que se sienten desamparados en un momento determinado de sus vidas.

El trabajo desinteresado y amoroso, conlleva la posibilidad de auxiliar a quienes no cuentan con otras posibilidades y, a su vez, quien lo lleva adelante voluntariamente, se conecta con sus mejores competencias y valores y se nutre de la sabiduría y la emoción que les regala la interacción con la otra persona.

A su vez, ser solidarios con el que sufre o se encuentra solo, implica capacitarse y ser consciente de algunos modos de realizar la gestión, de manera de prepararse para ser cuidadoso con el otro y consigo mismo.

Almificar sin los voluntarios sería nada más que una expresión de deseos, pero con su presencia se transforma en un proyecto que avanza y funciona.

Testimonios

“Estoy en búsqueda de una consciencia y de un propósito que no solo tenga que ver con mis metas, sino con el destino de estar al lado de quien lo necesite y así tener el privilegio de conversar íntimamente con el alma de otras personas que me comparten suspiros y sonrisas”

Carlos

«Que nadie viva la enfermedad solo, que nadie muera en soledad»

«Esta misión, me llegó profundamente, y decidí que, de alguna forma, tenía que ser parte y llevarla a ser realidad. Hoy aporto mi experiencia como coach con los voluntarios que realizan las visitas, para asistirlos en profundizar la escucha y gestión emocional.»

Andy

«Experiencias pasadas me hicieron sentir que debería capitalizar todo eso que vivi y tratar de almificar a quienes están pasando por esos momentos tan tristes y dolorosos, acompañándolos, escuchándolos para que no se sientan tan desamparados, tanto al paciente como al pariente que también está sufriendo y que se siente tan triste, solo, desorientado y desbordado»

Roxi

“Almificar es un regalo de la vida. Llegó en un momento muy lindo de mi vida. Principalmente para acariciar el alma del que sufre en su última etapa de la vida”

Guillermo

«Creo que hoy mi vocación para por acá: Acompañar amorosamente a personas que están transitando una enfermedad y en la medida de lo posible también a sus familias. En este tiempo acompañé a dos mujeres que ya no están con nosotros. El despedirse me trajo dolor y a la vez fue mucho el amor que recibi por el hecho tan simple de tomar una mano. , hacer una caricia o simplemente estar al lado de alguien que está pasando por este proceso. Espero sinceramente que Almificar siga creciendo y llegue cada vez a más personas que lo necesitan»

Ana

«Elijo ser parte de Almificar porque todas las personas se merecen ser cuidadas en sus momentos de mayor vulnerabilidad.»

Feli

“El voluntariado para mí es algo silencioso que viene desde el corazón. Cada uno hace lo que puede según sus dones. Hay un momento de la vida en donde el tiempo acompaña. El hospital, los pacientes, los compañeros de ruta nos vamos enseñando uno de otros. Nos almificamos”

Maggie

«Para mí Almificar es un espacio amoroso en el que puedo mostrarme como soy, con mis recursos y con mi vulnerabilidad. Y, desde allí, de Alma a Alma, estar disponible integralmente para quien lo necesitará.»

Grace

“Que el enfermo sienta siempre que no está solo y que este “amigo ocasional” lo ayudará y escuchará. Las palabras y las acciones sanan. Esta es nuestra hermosa tarea desde Almificar”

Jorge

“Algo siempre tenemos para dar: con ganas y un rato de tiempo lo podemos lograr”

Eugenia

«Es gratificante poder dar a otros aunque sea parezca poco. Me gusta la tarea anónima y solidaria yo recibo mucho de aquellos que se dejan ayudar.  Almificar crea lazos que enriquecen el Alma.»

Inés

«Desde hace mucho tiempo supe que quería acompañar personas en situaciones de gran vulnerabilidad, desde mi vulnerabilidad también. Estoy convencido de que la muerte es un tránsito dentro de una vida que es mucho más grande.» 

Juan

«Poder brindar un poquito de mi tiempo, ayudando a quienes lo necesitan.»

Diana

“Que el enfermo sienta siempre que no está solo y que este “amigo ocasional” lo ayudará y escuchará. Las palabras y las acciones sanan. Esta es nuestra hermosa tarea desde Almificar”

Jorge

“Me motivó acercarme a Almificar el gran espíritu de solidaridad y acompañamiento que brinda a gente en sus últimos días. Gracias a esas acciones, las personas no están solas y pueden morir en paz!!!!”

Adriana

“Soy millonario en tiempo y quiero compartir mi riqueza contigo”

Clarina

«Ser voluntario en Almificar es la posibilidad de aprender a  acompañar a un otro despojado de nuestro ego (trabajo difícil, si lo hay), comprender y empatizar con la visión de mundo del acompañado.”

Belén

Cerrar menú
Cerrar panel